Un síntoma que nos alerta de algo
La ansiedad es un síntoma muy común y cuando aparece lo hace para alertarnos de algo. Es una respuesta, en forma de sensaciones que pueden llegar a ser muy desagradables, a situaciones psicológicas que suelen ser de tipo simbólico o indefinido más que a la presencia inmediata de un peligro o amenaza. Si siento ansiedad, esta puede venir acompañada de síntomas fisiológicos como opresión en el pecho, respiración dificultosa o acelerada, sudoración, sensación de mareo, dolor de cabeza o ritmo cardíaco acelerado.
Sentir ansiedad suele ser una respuesta a la incertidumbre sobre algo y nos conduce a darnos cuenta de que pueden ocurrir cosas indeseadas o desagradables, y que por ello deberíamos hacer algo al respecto. Y del mismo modo, cuando deseamos que ocurra algo y percibimos que es posible que no ocurra, la ansiedad nos inclina a la acción para que podamos conseguir lo que deseamos.
Adaptativa vs disfuncional
Hay distintos tipos de ansiedad; en su forma sana produce un aumento de la activación que puede ayudarnos a conseguir lo que queremos, mantenernos alerta a las oportunidades, buscar nuevos recursos, o mejorar el desempeño haciéndonos eficientes. También nos ayuda a mantenernos alejados de aquello que no deseamos que ocurra, siendo cuidadosos y evitando situaciones problemáticas. Veámoslo con un ejemplo: Si quiero logar un ascenso en mi trabajo es probable que en algún momento sienta cierta ansiedad. Esta puede llevarme a acciones para conseguirlo como esforzarme en hacer mejor mi trabajo, pedirle a mi jefe actual que respalde mi candidatura o alguna otra iniciativa dirigida a aumentar la posibilidad de que aquello que deseo ocurra. También en su forma sana me hace cauta en una situación donde es razonable estar inquieta y vigilante, como por ejemplo si me encuentro caminando sola en un lugar oscuro y desconocido, donde es sensato darme cuenta de que siento cierta ansiedad porque puede ocurrir algo desagradable y estar atenta y vigilante puede evitarlo.
¿Qué ocurre si siento ansiedad de forma muy intensa y crónica? En este caso la ansiedad se vuelve debilitadora y desadaptativa y podemos encontramos atrapados en la anticipación constante de peligros y amenazas. Cuando estamos en esta situación la tendencia a la acción es disfuncional y está dominada por la confusión, por la dificultad de manejo de la atención, y por la activación de la inseguridad y la vulnerabilidad. Si volvemos a los ejemplos anteriores encontraríamos que en este caso la ansiedad podría hacerme actuar descontroladamente, de forma precipitada: actuando con desesperación en mis intentos de lograr el ascenso, o de forma temeraria cayendo en un riesgo real en el caso de la calle oscura.
Aunque el miedo y la ansiedad son experiencias emocionales distintas suelen aparecer juntas y puede ser difícil diferenciarlas. Ambos producen respuestas ante situaciones de amenaza y pueden ir acompañados de síntomas parecidos. Mientras que la ansiedad responde a una amenaza difusa o a un peligro “desconocido” el miedo suele responder a una amenaza concreta, a un estímulo específico e inmediato, y está orientado a la supervivencia.
Psicólogo y terapia para ansiedad en Barcelona
Si te encuentras sintiendo ansiedad de forma constante o muy intensa y esto está causándote malestar no dejes de acudir a un profesional. Un buen psicólogo sabrá acompañarte en el camino de explorar tu ansiedad y su significado para que puedas afrontarla y disfrutar de bienestar.

El artículo me ha ayudado a entender mejor la ansiedad que es algo que está bastante presente en mi vida, gracias
Me alegro de que te haya gustado Adela, ¡gracias por tu comentario!
Acostumbro cada tarde buscar posts para pasar un buen rato leyendo y de esta forma he localizado vuestro articulo. La verdad me ha gustado la web y pienso volver para seguir pasando buenos momentos.
Saludos
Me alegra que te haya gustado y de tenerte por aquí 🙂
Es difícil encontrar a escritores con conocimientos sobre este mundillo , pero creo que sabes de lo que estás escribiendo. Gracias compartir un tema como este.
me ha gustado que lo expliques desde lo cotidiano, porque cuando dices “tengo ansiedad” muchas veces cuesta ponerle nombre a lo que pasa en el cuerpo y en la cabeza. ayuda mucho identificar qué la dispara, no alimentarla con más vueltas y volver a lo básico (respirar, bajar exigencia, dormir mejor) mientras se va recuperando sensación de control. buen recordatorio de que pedir ayuda a tiempo marca la diferencia. . ssaludos