
¿Qué psicólogo elijo?
Elegir un buen psicólogo es algo en lo que vale la pena invertir un poco de tiempo, ya que de esa elección dependerá, en un grado muy importante, el éxito del proceso y de los objetivos que te plantees.
Una vez que tienes claro que te vendría bien esa ayuda profesional para mejorar tu situación, vienen las dudas ya que, además de haber una variedad importante de psicólogos, hay varias formas de enfocar el trabajo terapéutico.
Mi primera sugerencia para tu búsqueda sería sin duda que te fijases en qué enfoque terapéutico utiliza el profesional* y valorar si encaja contigo, ten en cuenta que lo que esté de moda o incluso lo que le haya ido bien a una amiga o amigo no tiene por qué ser lo mismo que vaya a funcionarte a ti. Las referencias de un buen psicólogo que nos llegan del entorno son una herramienta muy valiosa para orientarnos pero merece la pena documentarse un poco sobre la forma de trabajar que tenga ya que el tipo de terapia que realices debería adaptarse a ti y no viceversa.
Una vez hayas encontrado un psicólogo con una forma de trabajar que encaje contigo ya estás listo para… una primera visita. Una primera visita no debe ser nunca un compromiso de trabajo de antemano, debe ser una oportunidad de conocerse, de valorar la comunicación que se establece, si te sientes escuchado y si te sientes a gusto, ya que la relación con tu terapeuta será una parte muy importante en el desarrollo de tu proceso psicoterapéutico y la química entre vosotros ayudará a construir el lugar seguro e íntimo que compartiréis en cada sesión. Este punto me parece fundamental y creo que a menudo no se le da la importancia adecuada, entre dos profesionales formados y competentes puede ser que con uno establezcas un vínculo de confianza y conexión con facilidad y con el otro no, o no tanto. Con el primero lograrás avanzar y mejorar mucho más rápido que con el segundo, con lo cual vale la pena tenerlo muy en cuenta y, si es necesario, hacer más de una primera visita con distintos profesionales hasta que sientas que estás ante una buena elección.
Una vez hayas hecho tu elección y estés listo para empezar la psicoterapia es importante que te queden muy claros los detalles como, por ejemplo, la duración y asiduidad de las sesiones, la política de cancelación de las mismas o las tarifas. La claridad y la apertura en el trato serán un buen indicativo de un trabajo honesto donde la prioridad sea que te sientas cómodo y seguro.
*un psicólogo profesional debe estar siempre acreditado por el Colegio Oficial de Psicólogos de la comunidad autónoma donde ejerce. El número de colegiado te proporciona la certeza de que está acreditado profesionalmente.